Anoche tuve un sueño,
dónde la distancia era corta;
el tiempo, eterno,
y a la vez, estático.
Anoche tuve un sueño,
dónde tus labios podía besar;
y el roce de nuestros cuerpos,
era sensual y electrico.
Anoche tuve un sueño,
dónde nuestras almas;
danzaban como flamas,
que consumen la oscuridad.
Anoche tuve un sueño,
bajo la Luna erótica;
dónde nos volviamos uno,
como locos amantes de eternidad.
Anoche tuve un sueño,
dónde mis labios,
honraban tu beldad
y un tunefable sesnsualidad.
Anoche tuve un sueño,
dónde mis manos,
memorizaban toda tu figura,
palmo a palmo.
Anoche tuve un sueño
y hoy no quería despertar
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario