Revolviendo entre cenizas,
quemándome las entrañas con las brasas;
agonizando en el fuego oscuro,
en las llamas que no matan.
La Muerte me abraza,
y con sus fríos labios me besa;
me pierdo en sus ojos,
par de cuencas vacías, profundas.
Levantando lo que queda,
de mi maltrecho cuerpo;
me sacudo el polvo,
y lamo mis heridas.
Mis ojos se encienden como llamas,
mi respiración denota toda la rabia contenida ;
mis puños se crispan ,
al tiempo que mis dientes rechinan sonoramente.
Es mi momento,
pulo mis garras,
afilo mis colmillos,
limpio mis alas.
Abro mis negras alas y alzo el vuelo,
viajo al mundo como una sombra;
de entre pesadillas y tormentos,
te poseo y te hago mía.
Absorbo de ti cuanto puedo,
tu, pronto dejaras de existir;
lamentablemente para ti,
me he cruzado en tu camino.
No veras mas la luz,
ni la gracia alcanzaras;
por mi toque maldito,
condenada tu alma sera.
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Buen texto, me recuerda a las letras de mago de oz vagamente
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