martes, 26 de enero de 2010

Renacer

Revolviendo entre cenizas,
quemándome las entrañas con las brasas;
agonizando en el fuego oscuro,
en las llamas que no matan.

La Muerte me abraza,
y con sus fríos labios me besa;
me pierdo en sus ojos,
par de cuencas vacías, profundas.

Levantando lo que queda,
de mi maltrecho cuerpo;
me sacudo el polvo,
y lamo mis heridas.

Mis ojos se encienden como llamas,
mi respiración denota toda la rabia contenida ;
mis puños se crispan ,
al tiempo que mis dientes rechinan sonoramente.

Es mi momento,
pulo mis garras,
afilo mis colmillos,
limpio mis alas.

Abro mis negras alas y alzo el vuelo,
viajo al mundo como una sombra;
de entre pesadillas y tormentos,
te poseo y te hago mía.

Absorbo de ti cuanto puedo,
tu, pronto dejaras de existir;
lamentablemente para ti,
me he cruzado en tu camino.

No veras mas la luz,
ni la gracia alcanzaras;
por mi toque maldito,
condenada tu alma sera.

1 comentario:

  1. Buen texto, me recuerda a las letras de mago de oz vagamente

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