miércoles, 1 de julio de 2009

Morir cada mañana y renacer al anochecer

Grano por grano,
el reloj de arena marca mi tiempo;
a cuenta gotas,
recordándome que pasa lento.
Las noches se vuelven largas,
con los ojos como platos;
y durante los días,
confinado a mis aposentos.
Grano por grano,
pasa lento el tiempo;
poco a poco,
se vuelve el verdugo de mi tormento.
De noche me revivo a la vida,
entre bocanadas de humo y tragos de café;
de día otra vez me dejo morir,
aislado en mi habitación.
Grano por grano;
gota por gota;
segundo por segundo;
mi vida se va entre los dedos.

1 comentario:

  1. Hola como estas ???
    este poema esta muy padre digamos que me llego
    jeje cuidate much nos vemos
    bye
    atte joss

    ResponderEliminar