Desperte en un cuarto blanco,
tan blanco y brillante;
que me lastimaba los ojos
yme provocaba nauseas.
Escuche que estaba en un taller de mentes,
donde en poco tiempo te arreglan;
al parecer creen que estoy roto
o que tengo algun tipo de desperfecto.
Arqueo mi espalda para no tomar
aquellas pastillas multicolor para mi servicio;
sé que si las tomo, perdere inspiracion
y me sumieran en un eterno sopor.
Las nauseas no me abandonan,
y de a poco ganan terreno;
provocando que bañé en vomito
a uno de los mecanicos de blanco.
Yo no estoy roto,
ni mucho menos descompuesto;
levanto mi voz,
hasta rasgar mis pulmones por el esfuerzo.
Me miran con ojos como platos,
y al unisono me someten;
es hora de mi servicio,
me van a "componer", pero aun no se de que.
Lucho por mi libertad,
con uñas y dientes;
todo, es en vano,
es hora de mi servicio.
Cierro de nuevo los ojos,
las pastillas surten efecto;
y antes de perderme, les digo:
"¿Por qué me miran a mí, si ustedes son los locos?"
martes, 29 de diciembre de 2009
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Estan vacanos los poemas has pensado en hacerles canciones
ResponderEliminarwow, que te puedo decir? me dejas sin palabras, de verdad sabes llegar a las personas
ResponderEliminarme gusto mucho, divague en cada palabra, fue lindo
ResponderEliminargracias prnsus comentarios... esperan mas pronto!!!
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